Energía para una nueva década

Con el comienzo de una nueva década y los desafíos que el cambio climático nos plantea individualmente y como sociedad, deseamos dirigir nuestros esfuerzos, enfoque y dedicación al uso de la energía en la vivienda. En medio de la enorme discusión sobre los efectos y los cambios necesarios en el transporte y cómo los vehículos eléctricos están teniendo un impacto en una de las industrias más grandes de Europa, hay muy poca conversación y me atrevo a decir conocimiento, sobre la relevancia que el consumo de energía en la vivienda tiene sobre el planeta.


Vivienda: el mayor consumidor de energía

Según los registros oficiales, el aumento de los gases de efecto invernadero (GEI) en las Islas Baleares aumentó eun asombroso 70% entre 1990 y 2008. La producción de electricidad es responsable del 42,4% de los GEI en las islas y solo el 18% es actualmente obtenido de fuentes renovables. El transporte, con más de 220.000 vuelos anuales, 600 cruceros y un automóvil por habitante (1,1 millones), es responsable del 37,3% de los GEI producidos en las Islas Baleares. La producción industrial, por otro lado, aporta un discreto 6,8% de GEI dentro de nuestra economía orientada a servicios.

El papel dominante de la vivienda como consumidor de energía en Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera está dentro de los estándares europeos, donde aproximadamente el 50% de toda la energía producida se usa para calentar o enfriar edificios a los niveles de confort que exigen los estándares de vida modernos. Otro motivo de preocupación es que en España más de la mitad de las casas se construyeron antes de 1980 y una de cada cinco tiene más de medio siglo de antigüedad. Son edificios obsoletos e ineficientes que no cumplen con los estándares de construcción actuales. La UE debería invertir anualmente 180 mil millones de euros para revertir la tendencia y cumplir los objetivos establecidos por Bruselas. En el marco del Acuerdo de París de 2015, la Unión Europea ha establecido el objetivo vinculante de ser climáticamente neutral en 2050, es decir, alcanzar cero emisiones de carbono. Como resultado, la presión entre la industria de la vivienda es enorme, pero generará nuevas oportunidades que pronto serán visibles dentro del mercado inmobiliario.


Alcanzando la Eficiencia Energética

La descarbonización y la neutralidad energética son dos elementos necesarios para equilibrar el clima, pero ¿cómo puede la vivienda alcanzar estos objetivos? La rehabilitación de edificios y el mayor uso de fuentes de energía renovables son la clave para un futuro sostenible.

Está ampliamente confirmado que un edificio mal aislado pierde el 50% de su energía a través del techo y las paredes. Este uso ineficiente de la energía puede representar hasta el 65% de las emisiones producidas por un edificio y este es el método más simple y efectivo para reducir la producción de GEI, a la vez que se ahorran importantes cantidades de dinero.

En las Islas Baleares, todos los edificios plurifamiliares con más de 50 años de edad deben someterse a una inspección y evaluación técnica obligatoria: Inspección Técnica Edificio (ITE) e Informe Evaluación Edificio (IEE). Además de la conservación y seguridad general de la construcción y su accesibilidad para personas con movilidad reducida, el edificio debe obtener un Certificado Energético. El informe resultante puede incluir medidas obligatorias que deben asumir los propietarios de la propiedad y el informe se convierte en un documento obligatorio para la venta de edificios que han alcanzado este punto de madurez.

Con respecto al uso de fuentes de energía renovables, las Islas Baleares se encuentran en una posición embarazosa con solo el 18% de la energía obtenida de fuentes verdes frente al 60% de uso de energía renovable alcanzado en otros lugares de Europa. Los paneles fotovoltaicos, la geotermia y aerotermia se ven comúnmente en la construcción de nuevas residencias de lujo, pero son apenas visibles dentro de los edificios existentes más antiguos. No obstante, las expectativas del consumidor moderno y la conciencia ecológica de nuestra sociedad moderna están ganando terreno y demandan nuevas soluciones. Una vez más, esto se convertirá en una oportunidad cada vez mayor para las empresas del sector de la vivienda. En combinación con la extremadamente limitada disponibilidad de terrenos en Baleares, la necesidad de rehabilitar los edificios existentes es más clara y evidente que nunca.

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El camino por delante: marco y responsabilidad conjunta

Es obvio que la política, la administración y la sociedad en general tienen muy poco tiempo que perder antes de que el planeta haya alcanzado un punto climático de no retorno. Si bien los negacionistas del cambio climático están arrinconados en una posición de incredulidad alimentada e incentivada por la industria del carbono, es nuestra obligación conjunta actuar sin más retrasos.

El gobierno balear aprobó una innovadora e importante ley sobre el cambio climático y la transición energética en las Baleares en 2019. Esta ley reconoce la vulnerabilidad, dependencia de los combustibles fósiles dentro de las islas y al mismo tiempo considera la oportunidad especial que esto representa para la sociedad en Baleares. La ley fue elaborada como resultado del Acuerdo Climático en París en 2015 y sus objetivos son ordenar las acciones destinadas a:

  • mitigar los efectos y prepararse para el cambio climático en las Islas Baleares
  • la transición a un modelo energético socialmente justo, descarbonizado, inteligente, eficiente, renovable y democrático.


La ley prevé una participación del 35% de la energía procedente de fuentes renovables para 2030 (lo que representa un 40% menos de emisiones de GEI) y un 100% de energía renovable para 2050 (equivalente a una reducción del 90% en las emisiones de GEI). Por otro lado, la eficiencia energética se incrementará hasta un 26% para 2030 y un 40% para 2050.

Para alcanzar estos ambiciosos e importantes objetivos, las Islas Baleares están impulsando la transición hacia las energías renovables en la construcción o rehabilitación de edificios, el uso de paneles solares en estacionamientos de más de 1.000 m2 y recientemente aprobaron un paquete de incentivos de 3 millones de euros durante 2020 para financiar la instalación de paneles fotovoltaicos y de energía eólica para autoconsumo en Baleares.

Al mismo tiempo, el 1 de enero de 2020, dos de los cuatro motores de carbón de la planta eléctrica Es Murterar en Alcudia se apagaron para siempre. Este es sin duda uno de los logros históricos en la transición energética y será seguido por una reducción constante del uso de carbón para la producción de electricidad hasta el cierre final de la planta eléctrica. Es Murterar ha sido responsable de la emisión del 27% de CO2 generado en Baleares, con una producción máxima de 249 toneladas de CO2 por hora. Los dos últimos generadores se pararán tan pronto como llegue la segunda conexión eléctrica a la península a través de Alcudia, una medida ya contemplada dentro del plan estatal de energía.

Con estos ejemplos sólidos y acciones poderosas, ahora es nuestro turno de considerar nuestro papel y obligaciones como sociedad para un futuro más brillante, donde las generaciones venideras tienen el mismo derecho que nosotros a disfrutar de un medio ambiente limpio y evitar los efectos del cambio climático producido por el ser humano.

En este camino por recorrer, aprovecharemos nuestro papel dentro del mercado inmobiliario creando una plataforma para el cambio y incluiremos la temática de forma permanente en nuestra comunicación, recomendaciones hacia propietarios y promotores, generando conexiones entre consumidores conscientes y compañías que ofrecen servicios y soluciones para una vivienda  ecológica y sostenible.

¡Con un corazón lleno de alegría, ilusión y energía renovada, damos la bienvenida a la nueva década de 2020!

Hans Lenz

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